Vicksburg – Nueva Orleans,el final de la ruta

Publicado: diciembre 6, 2019 en Viajes

Última entrega de mi fly& drive por la Ruta 61″ The Blues Highway“, uno de los viajes de mi vida, un post algo extenso por cierto, debido principalmente a Nueva Orleans, ciudad que bien puede merecerse un post por sí sola.
Habíamos pasado la noche a las afueras de la ciudad, en uno de los muchos  moteles  de carretera que nos encontramos a lo largo de la ruta.

En esta última  etapa cambiamos de estado, pasando del de Mississippi al de  Luisiana, lo primero que hicimos fue parar en un autentico Diner de carretera para tomar un típico almuerzo americano.

Después de aproximadamente media hora llegamos a Port Gibson ,famosa por sus  casas “antebellum houses“, un amable señor nos acompañó hasta la Church Street, una calle donde en encuentran numerosas construcciones de este tipo, bordeada de grandes robles y casas de antes de la guerra,no en vano dicen las crónicas, que durante la guerra civil el General US Grant proclamó refiriéndose a estas casas  “demasiado hermoso para quemar”.


De camino a Natchez, nuestra siguiente parada, hay una carretera espectacular, la Natchez Trace. (que sigue una antigua ruta india por un paisaje de inmensos bosques que actualmente es un parque natural), así que nos desviamos de la “Ruta 61” y nos dirigimos hacia allí, nada como conducir por ella con las ventanillas bajadas y escuchando a toda caña la playlist que habíamos preparado en Spotify .(Nota. Puedes regresar a la 61 cuando quieras, ya sea en Stanton o en Washington, porque vas circulando en paralelo a ella.

Natchez, situada al borde mismo del Mississippi,, es el asentamiento permanente más antiguo  del río.

También tiene un buen numero de mansiones, “antebellum houses”, las que están mejor conservadas y en alguna incluso puedes cenar y pasar una noche en Longwood, Linden, Melrose, Monmouth, Stanton Hall.

Paseando nos acercamos a un mirador, donde disfrutamos de unas vistas del río en toda su magnitud.
y de su espectacular puente, un puente metálico, en realidad son dos puentes voladizos dobles que llevan a las Rutas 65, 84 y 425 que une Natchez, Mississipi con Vidalia, Loisiana, es el puente más alto del  Mississipi.

La anécdota de esta ciudad fue que nos resulto difícil encontrar algún “Bar” abierto en la zona del mirador para poder tomarnos una cerveza, al final encontramos un local abierto,nuestra sorpresa fue al entrar y encontrarnos con una típica tienda con todo tipo de armas, (no sé si en la trastienda podrían llegar a tener un “tanque”.
Continuamos nuestro viaje descendiendo por la 61 hasta Baton Rouge, capital de Louisiana, ciudad ubicada sobre la orilla izquierda del Mississipi a pocos kilómetros de su delta en el golfo de Mexico, dada la hora que era y que estaba lloviendo, solo dimos un pequeño paseo para poder ver su capitolio, el capitolio estatal más alto de los Estados Unidos, muy diferente a todos los que habíamos visto, un rascacielos de 137 mt de altura.Desde aquí hasta Nueva Orleans ya solo nos quedaban 131 km.

En este trayecto  se encuentran las  plantaciones más espectaculares de Luisiana, una pequeña muestra de cómo era el Sur antes de la Guerra Civil Estadounidense, preparadas para ser visitadas,en algún caso incluso alojarse,están rodeadas de granjas en funcionamiento, jardines y terrenos bien cuidados. Una curiosidad, en esta parte las plantaciones eran principalmente de caña de azúcar, las famosas plantaciones de algodón estaban en los  estados de Carolina o Georgia.Las dos más famosas y mejor conservadas son “HoumasHouse” y “OakAlley”. no sólo son fascinantes por sus paisajes y sus construcciones, sino también por su historia.

Nosotros nos decidimos por Oak Alley, lo primero que piensas cuando entras es que esa imagen ya la has visto antes,(luego me enteré que se habían rodado algunas películas ahí),llama la atención el largo camino de robles que va hasta la casa, una autentica mansión sureña de mas de 200 años al más puro estilo de “Lo que el viento se llevó” se puede hacer un tour por la casa y ver las estancias perfectamente conservadas así como los alojamientos y utensilios de los esclavos.
En gran medida, a ellos les debemos la existencia de la “Ruta 61”. La misma que  tras cerca de una hora de viaje, nos conducirá al final de nuestro fly& drive ,Nueva Orleans. Llegamos a media tarde, el hotel estaba muy bien situado apenas a un kilómetro de Canal Street (donde paran los tranvías).

Así que después de dejar las cosas, lo primero que hicimos fue buscar un sitio para cenar y que mejor manera de empezar que en el barrio más famoso de NOLA, el Barrio Francés (French Quarter),un barrio perfecto para   tomár el pulso a la ciudad, en el trayecto nos íbamos encontrando grupos de hombres y mujeres todos con vestidos rojos, cantando y bebiendo por la calle y pensamos ¡que ciudad! impresionante, luego nos enteramos que se trataba de la Red Dress Run, una carrera benéfica que se celebra cada año el segundo sábado de agosto desde 1987.

Acabamos cenando en The Old Coffee pot Gumbo, muy cerca de Bourbpon Street, muy recomendable, pudimos probar algunos platos de la gastronomía Cajún y Criolla, El Gumbo y Jambalaya, en todo se nota  que es una ciudad de un gran mestizaje, influencias africana,  francesa y la española, hoy en día la población negra  es aproximadamente de un 66%. No me extiendo en la descripción de esta ciudad ya que hay innumerable información y referencias en la web.


Cuando salimos del restaurante, era totalmente de noche y la calle estaba llena de gente, unos bebiendo y bailando y otros haciendo colas para entrar en algún local, los balcones de hierro forjado de las  típicas casas de dos y tres plantas, estaban repletos de gente,todo un festival que contribuyó a que nos mezcláramos con la multitud y siguiéramos la fiesta con ellos.


Para los amantes del Jazz como yo es todo un paraíso, cualquier esquina era buena para oír a algún grupo,o a un improvisado artista.

Pero no podíamos irnos al hotel  sin entrar en un local, de entre todos los bares musicales de la zona hay uno que destaca  Maison Bourbon. Este es uno de los clubs de jazz más antiguos de Nueva Orleans y de Estados Unidos, y uno de los pocos lugares donde escuchar auténtico jazz en Bourbon Street.


Nos esperaba un segundo día intenso,nuestra primera parada fue en Jackson Square.  epicentro del French Quarter,entramos la St Louis Cathedral y fuera pudimos ver algún grupo tocando Jazz y puestos de artistas vendiendo  todo tipo de recuerdos en uno de los laterales de la plaza.

Volvimos al  French Quarter para poder apreciarlo con la luz del día, recorrimos Bourbon Street, donde aun estaban los servicios de limpieza quitando los restos de la batalla nocturna, esto no nos impidió ver un barrio con cierto aire europeo, con una arquitectura del casco histórico que recuerda a construcciones españolas y francesas. Son muy características las casas de gran colorido  de dos y tres plantas, con balconadas de hierro forjado y las placas en cerámica de Talavera que nos recuerda el nombre que tenía la calle en época colonial española. Por ejemplo, la mítica  Bourbon Street en su día era Calle de Borbón.

Nos alejamos de la turística Bourbon Street  hacia  Royal Street  (paralela a Bourbon) hasta llegar a Esplanada Av. dirección Frechmen Street para llegar finalmente al French Market, en este trayecto pasamos por barrios bohemios y auténticos de casas de vistosos colores coincidiendo al final con el grueso de la  Red Dress Run.

French Market, es un mercado único en Estados Unidos y uno de los más antiguos (data de 1791).situado entre el famoso  Café du Monde y Splanade Street, con partes al aire libre y partes cubiertas en las que puedes  encontrar puestos de comida, bebidas,ropa,un mercadillo con todo tipo de productos e incluso música en vivo. Tiene un aire muy europeo y es un buen lugar para ir de compras o tomarse algo relajadamente. Está abierto cada día de 9 a 18h.


No deja de ser una turistáda mas, equiparable a la de este verano con los pastelitos de Nata en Lisboa, hablo de los famosos Beignets, son pasteles fritos que normalmente se sirven calientes con azúcar en polvo en la parte superior, posiblemente el mas famoso y mejor sitio para comerlos sea El Café du Monde, así que hacia allí nos dirigimos.

Queríamos oír Jazz y tomar algunas cervezas en algún sitio menos turístico,en un barrio un poco mas apartado y habíamos leído que en el barrio de Marigny, en Frenchmen Street se encontraban  los auténticos bares de jazz, esta calle cuenta con más de veinte locales que ofrecen música en directo todos los días de la semana, donde va habitualmente la gente de Nueva Orleans para bailar y disfrutar de un buen rato de música en vivo,así que nos dirigimos hacia allí ,entre todos ellos destaca The Spotted Cat Music Club, uno de los locales más famosos de la ciudad a pesar de ser un local pequeño, pudimos entrar.

Sin lugar a duda uno de los barrios que mas nos gustó y que recomiendo a todos los enamorados de la buena música, era un no parar de entrar en uno y otro local “genial”.Una buena manera de acabar nuestro segundo día en NOLA.

Ultimo día completo en NOLA y con un programa muy apretado, hoy tocaba un pequeño crucero por el río Mississippi en el Nachez auténtico barco de vapor con ruedas de palas,es uno de los seis que aún navegan.

Con música de jazz en directo. Sentarse en la cubierta y oír la música de la banda que tocaba en el interior, una experiencia inolvidable.

Otro de los lugares que teníamos en nuestra agenda para visitar era The Garden District ,un barrio  histórico que data de 1832, se encuentra en el Oeste de la ciudad,es una zona que posee una gran cantidad de mansiones edificadas con enormes galerías y rejas de hierro forjado, todas ellas con un increíble aire decimonónico. una zona residencial, diseñada con calles trazadas a modo de cuadrículas y llena de arboledas de robles y exuberantes especies propias del Caribe,

Lo ideal es coger el tranvía  streetcar  (línea St. Charles) y bajarse en St Charles Avenue, pero el día se estaba poniendo bastante nublado así que cogimos nuestro coche, y aparcamos cerca de  Washington Avenue ,caminamos por Chestnut y St Mary,durante nuestro paseo vimos mansiones espectaculares y otras no tanto,


Caminamos por la Calle Washington hasta llegar al Cementerio Lafayette. 

Caminar por las calles del cementerio es retroceder en el tiempo. Hay tumbas que parecen casas, tumbas pequeñas, más grandes y tumbas abandonadas.

Y muchas tienen apellidos alemanes y no franceses como uno podría suponer estando en Nueva Orleans.

El viaje llegaba a su fin, que mejor manera de terminarlo que escuchando un poco de música y tomando una cerveza, NOLA una ciudad con música en vivo 363 días al año como dice la leyenda del bar

El campeonato 2019 del Mentiroso, se acaba, con un interesante duelo entre el hermano Bibliotecario y el hermano Vidriero, pero al margen de quien pueda ganar al final, lo mas destacado es la incorporación del nuevo hermano, aun pendiente de ordenación (antes Gambo).Bienvenido hermano.
Algo de miedo se respira en el ambiente.

 

comentarios
  1. prince dice:

    Qué grandes fotos haces, bribón

  2. Enrique dice:

    Excelente guía de viaje,un viaje espectacular,

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