Budapest, una espacapa

Publicado: abril 17, 2017 en Viajes

Cuando empiezas a escribir un post y pasan las semanas y escribes unas líneas hoy, otras mañana, sin percatarte de que te has extendido quizás demasiado, sobre todo si es una crónica de viajes, al final lo lees varias veces con la intención de reducirlo, pero no sabes que quitar pues todo lo has vivido y decides dejarlo como está  y que te valga como un diario de viajes, “mi diario de viajes”, eso es lo que me ha pasado a mí, pero tranquilos,no es necesario leerlo de una vez.
Fue allá por el 1990 ,hace ya 27 años, cuando fui por primera vez a Budapest, en aquella ocasión en el Citroën AX de Agus, con  Ana y Vicente, empezaba entonces a estar Hungría fuera de la órbita Rusa, y no conservo muchos recuerdos, el principal,que nos timaron en el cambio con un truco que luego supimos que se llamaba cambiar a “la polaca”.
Esta vez, alquilamos un apartamento y nos fuimos con Gema y Julio, unos amigos con los que ya habíamos hecho algún viaje.
De lo que si que estoy seguro, es que en aquella ocasión no me ha sorprendió tanto y tan gratamente como en ésta.
Budapest, dividida en dos por el río Danubio conserva la mayoría de los edificios de cuando era capital imperial, lo que le da un aire majestuoso y clásico, la vieja Budapest postcomunista prácticamente ha desaparecido dejando paso a una ciudad europea, moderna y con mucho ambiente, en su afán de eliminar todos los símbolos comunistas crearon un lugar muy curioso,un parque de estatuas comunistas Memento Park, un museo al aire libre a las afueras de la ciudad inaugurado en 1993. donde se pueden ver algunas de las estatuas del régimen comunista que gobernó Hungría de 1949 a 1989, no pudimos verlo esta vez, seguro que habrá una segunda visita y no me lo perderé.
Budapest es una ciudad que en lo monumental puede competir con París y en lo cultural (modernidad) con Berlín.
Mientras preparaba el viaje leí muchas alusiones a comparar Budapest y París, de todas las descripciones que leí, hay dos que comparto en cierto modo, “Budapest la París del Este” o “Como París pero con una mano de pintura menos”.
Buda es la parte aristocrática, se suele asociar con los barrios ‘señoriales’ y de clase alta, sobre una colina podemos encontrar  los edificios que han formado parte de la clase dirigente, como el Palacio Real, El Bastión de los Pescadores y la iglesia de Mathias. Por el otro lado, en Pest, es donde se concentra la mayor parte de la población y de la vida urbana. Se conectó con Buda gracias a la construcción del magnífico puente de Széchenyi (conocido como “puente de las cadenas”),se encuentran los edificios administrativos, parlamento, Opera, cafeterías importantes, plazas, avenidas y zonas de ambiente de la ciudad.
Aprovechando el parón de Fallas,organizamos una escapada. Como siempre preparé una ruta, leí opiniones de viajeros en la red,más algunas indicaciones de dos amigas del trabajo Pepa y Encarna.
Normalmente cuando  visito una ciudad en la que nunca he estado, suelo apuntarme a un free tour en castellano. Y es que un free tour es algo tan sencillo como un tour básico de la ciudad a pie, donde te explican lo más esencial y, además, no pagas nada por realizarlo. Al final del tour, si te ha gustado, puedes dejarle una “propina” al guía.
En esta ocasión optamos por coger el bus turístico, el Citysightseeing, entran 4 líneas de autobuses (roja, morada, verde y rosa),es decir, subes y bajas cuantas veces quieras en cualquiera de ellas, es una forma de ver, situarte y tener una idea de lo imprescindible y conocer de paso algo de historia, anécdotas y demás información gracias al audio guía, también tienes la posibilidad con el mismo billete  de hacer un pequeño crucero por Danubio, uno de día y otro de noche, muy práctico para los que nos gusta la fotografía. Te dan también cupones, que la verdad que son de utilidad, tienes gratis un Goulashen, una cervecita ,consumición gratuita en algunos ruin pubs, también tienes descuentos para entrar en sitios, la ópera, el rock hospital, etc..Me gustó la experiencia, la tendré en cuenta a partir de ahora.

Día 1,Pest (El Bus,El barco)
Después de un recorrido inicial en el Bus, paramos al final de de la calle ViciUtca en el Mercado Central ( Nagycsarnok,1897), en 1991 fue declarado en ruinas y restaurado tres años mas tarde, está junto a uno de los puentes más bonitos de la ciudad el Szabadsag (Puente de la Libertad),que por cierto el tercer día cruzamos a pie.
Salvando las distancias es un mercado como el central de Valencia, bullicioso por ser utilizado por la gente de la ciudad y parada imprescindible de los turistas.
Tiene 3 niveles: dos niveles de mercado normal con paradas de frutas ,verduras, carnes chocolates y sobre todo “Paprika” y el piso superior del mercado es donde se encuentran numerosos puestos de artesanía local  y una parte ocupada por diversos puestos de comida húngara, con sus mesas y sillas disponibles, con buena comida a buen precio.

Entre crucero y crucero volvimos al mercado central para comer algo de comida húngara en uno  de sus típicos puestos, no sabría deciros el nombre de las cosas que pedimos pero nos parecieron muy sabrosas predominando las verduras y la carne.
Justo en frente está uno de los ruin pubs más famosos de Budapest, The Pub For Sale,vale la pena entrar y tomarte una cerveza.
Desde el Mercado Central y dirección el Parlamento atravesamos la calle VaciUtca que es una de las calles  junto a la Avda. Andrassy  mas importantes de  Budapest  (Calle Colón),justo a la altura del siguiente puente (Puente Elisabeth)llegamos a dos de nuestros destinos planificados del dia, los Edificios Gemelos, una vista curiosa dos edificios iguales uno más sucio que otro que parecen una puerta al puente Elisabeth, justo al lado están las famosas Galerías París, pero estaban rehabilitándolas y no se veía nada.


Bordeando el Danubio y paralelos a la línea del tranvía, nos dirigimos al Parlamento, no sin antes parar en algunos de los iconos de Budapest, el puente de las cadenas ( puente de Széchenyi) uno de los símbolos de la ciudad y primer puente que unió Buda con Pest. Inaugurado en 1849, aunque en la segunda guerra mundial los Alemanes destrozaron todos los puentes de la ciudad y hasta 1949 no lo reconstruyeron. Una auténtica maravilla hacerle fotos tanto de día como al anochecer.
Ya muy cerca del parlamento una parada en el monumento de los zapatos que conmemora el holocausto judío en la segunda guerra mundial. Cuando éstos eran fusilados y arrojados al río por los nazis.
Como comenté al principio,pocos recuerdo conservo de mi primer viaje, pero caminando por la orilla del Danubio a la altura del puente de las cadenas vi una imagen que me era familiar una diapositiva de Agus del viaje, que no sé porque motivo conservo yo, la imagen es de una escultura de József Eötvös y al fondo el hotel donde comimos (no alojamos).
Durante todo este trayecto estupendas vistas del Danubio con Buda al fondo, para llegar finalmente al Parlamento, sin duda el edificio más grande no solo de la ciudad sino del país,una obra maestra de filigrana en piedra, un delirio neogótico con casi setecientas estancias en su interior, casi trescientos metros de largo y cien metros de alto, vale la pena entrar, lo mejor es sacar las entradas por internet, nosotros no lo hicimos y tuvimos que sacarlas al día siguiente a primera hora.

Este primer día aprovechando que hacia buen tiempo, hicimos los dos cruceros que nos dieron con el pase del “bus turistic”, uno diurno que pasaba por delante del parlamento y seguía hasta la isla margarita (que no estuvimos)

y el nocturno que llegaba hasta el parlamento, ambos de una hora de duración, si quieres hacer fotos puedes disfrutar de unas buenas vistas y contemplar la excelente iluminación nocturna de Budapest.

Día 2, Pest (La lluvia)
Al final las predicciones acertaron, lluvia, hasta la media tarde, así que    adaptamos las visitas del día para intentar mojarnos lo menos posible, no sin antes comprarnos unos ponchos.
Llegamos pronto al parlamento y sacamos unos pases para las 10:150,tercer parlamento mas grande del mundo, después del de Rumania y Argentina, de una construcción que abarca diferentes estilos arquitectónicos como el neogótico y el neobarroco y fue construido en 1902, sus pasillos y escaleras, están llenos de detalles, con el predominio de los verdes y rojos, colores de Hungría y del pan de oro, pues 40 kilos de este material cubren el interior del edificio, la visita al parlamento es corta pero merece la pena, la parte visitable del edificio es realmente bonita y cualquier pasillo ya es bastante magistral. Durante la visita fuimos espectadores del cambio de guardia en la sala de la corona, en la cual las fotos están prohibidas.

A parte del Parlamento, en la plaza también se encuentra el Museo Etnográfico (uno de los mas grandes de Europa),a la derecha el Ministerio de Agricultura. En este último edificio se pueden observar unas bolas de hierro incrustadas en las paredes así como flores y placas de gente, que en el levantamiento de 1956 fue abatida por enfrentarse contra el régimen soviético que hasta ese momento gobernaba el país.
Había leído de la existencia de numerosos edificios Art Nouveau  en Budapest, que en Hungría se conoce como Magyar Szecesszió o Secesión Húngara, debido a las inclemencias del tiempo, solo pudimos ver el edificio de la Antigua Caja Postal de ahorros, dejo este enlace: Budapest y el Art Nouveau.

La Basílica de San Esteban, es el edificio religioso más grande de Hungría. Se dice que la basílica puede albergar en su interior a más de 8.500 personas. No es el tipo de iglesia que nos guste a nosotros, es un lugar muy ostentoso, mucho mármol, revestimiento de papel de oro y figuras de arte como estatuas o pinturas de gran valor, como no como toda iglesia que se precie no podía faltar “su reliquia” en esta iglesia la reliquia más importante de la cristiandad Húngara, que no es ni más ni menos que la mano momificada del rey Esteban I, que fue primer rey de Hungría y santo.
Desde s lo alto de las torres se pueden disfrutar de unas esplendidas vistas de la ciudad, pero como estaba el día decidimos no subir.
Muy cerca de la Basílica y ya recorriendo la Avenida Andrássy hasta el nº 22, (por cierto una de las más grandes y largas en la que se pueden ver edificios realmente espectaculares), nos encontramos con el edificio de la Ópera. No es muy grande, de estilo neo-renacentista, por fuera tiene en su fachada figuras de compositores y músicos famosos, aprovechando que seguía lloviendo cogimos una visita guiada que incluía un pequeño concierto en la escalera de acceso a los palcos, durante la visita guiada te cuentan curiosas historias y anécdotas.

Cuenta la leyenda.. que su construcción allá por los años 1875-1884 fue financiada por Francisco José I, emperador de Austria y rey de Bohemia, con la única condición de que ésta no fuera más grande que la Ópera de Viena, los húngaros la hicieron mas pequeña pero más bonita y rica y además cuenta con una de las mejoras acústicas del mundo. “Cuando el emperador vio la obra terminada pronunció estas palabras: “Pedí que no fuera más grande que la Ópera de Viena, pero se me olvidó decir que no fuese más bonita”, y no volvió nunca más por allí”.

Al final de la Avd. Andrassy está una de las plazas más importantes de Budapest, declarada patrimonio de la humanidad, la Plaza de los Héroes, personalmente no creo que sea para tanto , no deja de ser un gran obelisco rodeado de estatuas que conmemoran a los lideres fundadores de Hungría, no nos entretuvimos mucho tiempo, porque llovía un poco y era la hora de salida del último “Bus turistic”.

Solo pudimos hacer alguna foto del Castillo de Vajdahunyad que estaba al lado,se construyó entre 1896 y 1908 y es una imitación de uno que existe en Transilvania con el mismo nombre,hoy alberga el Museo de la Agricultura.

Budapest es conocida por tener algunas de las cafeterías más bonitas del mundo, cafeterías más o menos clásicas que se contaban por cientos a finales del siglo XIX y principios del XX.
Hay que decir que en Budapest, el concepto pastelería y cafetería se complementan bastante y a menudo, incluso, se fusionan,antes de llegar al hotel paramos y nos dimos un pequeño capricho, merendar en la cafetería más famosa de Budapest. El New York Café, tiene una decoración propia de un palacio real más que de una cafetería, y ese es su gran encanto, es la cafetería del actual hotel Boscolo.

Día 3, Buda  (La caminata)
A nosotros nos gusta cruzar puentes y que mejor manera para comenzar un itinerario por Buda que  cruzar por el Puente de las Cadenas, algo que no hicimos, muy a pesar de los deseos de Silvia.

Al otro lado del río nos encontramos con el funicular que asciende al Castillo de Buda. La subida se puede hacer caminando, nosotros optamos por disfrutar de la sensación de montar en un funicular de 1870, algo decadente, el segundo que se construyó en Europa. Nosotros hicimos andando la bajada.

Buda es  la histórica capital húngara. Su terreno, lleno de colinas y bosques, está dominado por el espectacular Castillo de Buda, con más de siete siglos de antigüedad.

El funicular te deja en la misma puerta del Castillo, el primer lugar para visitar. A pesar de su nombre, en nada se parece a un castillo tal y como los conocemos nosotros, ya que es el palacio en el que residían los reyes húngaros. De hecho es conocido como Palacio Real. ¡Cómo no!, está catalogado como Patrimonio de la Humanidad desde 1987.
Justo delante de la fachada principal existe un mirador desde el que se obtienen unas espectaculares vistas de Pest y del Puente de las Cadenas.

De aquí empiezas la caminata y te vas adentrando en un ambiente medieval y barroco muy especial. Hay que tener en cuenta que el Distrito del Castillo se encuentra en un estado de conservación excepcional y todas sus construcciones han sido rehabilitadas manteniendo la esencia de sus orígenes.

Llegando a una plaza donde te topas con  La Iglesia de Matías, otro de los grandes atractivos de Buda. Es un espectacular templo neogótico. Hay que tener en cuenta que los domingos no abre hasta las 13:00 horas porque antes celebra misas. Eso nos impidió recorrer su interior porque acudimos bastante antes.

Junto a la iglesia de Matías se levanta el mirador más conocido de Budapest, el Bastión de los Pescadores. Es una fortaleza con siete torres, de un intenso color blanco, construida a principios del siglo XX (que recuerdan a las siete tribus fundadoras de Hungría) y rodea a la escultura de San Esteban, el rey santo patrón de la patria húngara, y desde la que se obtienen unas espectaculares vistas de Pest presididas por el Danubio y el edificio del Parlamento  al atardecer.

Muy cerca de la Iglesia de San Matías bajando por un ascensor llegas a otra de las atracciones que quería ver en este viaje, El Hospital in the Rock, estuvimos en la entrada pero había mucha gente y acababa de empezar una visita, así que no entramos, es un museo que alberga una reproducción fiel del hospital que operaba durante el sitio de la ciudad en la 2ª Guerra Mundial, con maniquíes hechos en cera y aparatos médicos de la época. Contiguo al hospital, también se puede visitar un antiguo búnker nuclear de la guerra fría, después de callejear,

buscando la salida, dirección norte  aparece una de las puertas de salida del Barrio del Castillo y el bonito edificio que acoge el Archivo Nacional de Hungría.

Bajamos la colina hasta la orilla del Danubio para caminar prácticamente desde el Puente de las Cadenas hasta el de Elisabeth.

Un bonito paseo en el que nos cruzamos a mucha gente en bicicleta y haciendo running, con la idea de llegar al Balneario Gellért, aunque no para disfrutar de sus aguas termales, si no para verlo y hacer alguna foto.

Vimos el bonito edificio del balneario por fuera y visitamos justo en frente la iglesia de la Roca o de la Gruta, un peculiar templo inspirado en el Santuario de Lourdes excavado en el interior de una roca del Monte Gellért.

Cruzamos a pie el puente Elisabeth esta vez sí y nos dirigimos a nuestro barrio,

donde por la noche estuvimos en un par de Ruin Pubs  que teníamos cerca, son literalmente unos “bares en ruina”, pero ni mucho menos un lugar abandonado y hecho polvo, son edificios a punto de ser derribados y por muy poco dinero han sido rehabilitados y convertidos en lugares súper originales y muy alternativos, convirtiéndose en unos de los sitios de moda de la noche de Budapest.


Una buena escapada, espero que este post, os guste y os sea útil,como siempre pongo algunas fotos del viaje en Flickr.

Actualizo la estadística del mentiroso.

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comentarios
  1. prince dice:

    Espectacular!!

  2. Alberto dice:

    Vicente, la espera ha valido la pena, lo he leído de un tirón
    Las fotos muy buenas,las nocturnas una pasada

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